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Ejercicios de juego corto en golf para salvar el par

Por el equipo de Break80 · Actualizado julio 2026

Falla un green, deja el chip a un metro, mete el putt: par salvado. Falla un green, deja el chip a seis metros, haz dos putts... o tres: bogey o peor. Esa pequeña diferencia, repetida diez o doce veces por vuelta, es la distancia real entre tu tarjeta actual y la que quieres firmar. El juego corto no exige fuerza ni un swing bonito: exige tacto, y el tacto se entrena con ejercicios concretos y medibles. Aquí tienes un arsenal completo de ejercicios de juego corto, juegos con puntuación para medir tu progreso y un plan de 4 semanas listo para usar.

El juego corto: donde tu tarjeta se decide de verdad

Haz la cuenta en tu próxima vuelta: apunta cuántos golpes juegas desde menos de 50 metros del hoyo, putts incluidos. Para la mayoría de los amateurs, ese número ronda la mitad de la tarjeta. Y ahora la pregunta incómoda: ¿qué porcentaje de tu práctica dedicas a esa zona? En general, muy poco, porque pegar drivers es más divertido que tirar chips.

Ahí está tu oportunidad. El juego corto tiene tres ventajas enormes como área de mejora:

Un matiz importante antes de empezar: estos ejercicios asumen que conoces la técnica básica del chip y del pitch. Si todavía dudas entre manos adelantadas, posición de bola o elección de golpe, pasa primero por la guía técnica de /es/blog/chip-y-pitch-golf y vuelve aquí para entrenarla.

Cómo montar un circuito de juego corto en cualquier club

La práctica de juego corto fracasa casi siempre por lo mismo: tirar 30 chips seguidos desde el mismo sitio a la misma bandera, sin objetivo ni consecuencia. Eso relaja, pero no mejora. Lo que mejora es un circuito: estaciones con ejercicios definidos, puntuación y variedad.

Para montarlo solo necesitas la zona de juego corto de tu club y este material:

Estructura tipo de una sesión de 45-60 minutos:

  1. 5 minutos de calibración. Chips y putts suaves para sentir el green del día, igual que harías antes de una vuelta.
  2. 3-4 estaciones de 10 minutos. Una de chipping, una de pitching, una de búnker si hay disponible y una de putt. Cada estación con un ejercicio concreto de los que vienen a continuación.
  3. 10 minutos de juego con puntuación. Cierra siempre compitiendo contra ti mismo; es la parte que convierte la técnica en resultados.

Dos reglas de oro para todo el circuito. Primera: una bola, un objetivo, una rutina, cada golpe con su preparación completa. Segunda: cambia de posición constantemente. En el campo nunca tiras dos veces desde el mismo sitio; en la práctica, tampoco deberías.

Ejercicios de chipping: la toalla, el aro y los 18 hoyos de par 2

El chip es el golpe más rentable del golf amateur: corto, mecánicamente simple y utilizable en decenas de situaciones. Estos tres ejercicios lo cubren todo: aterrizaje, tacto y competición.

1. La toalla (control del punto de aterrizaje). Extiende una toalla en el green, a unos 2-3 metros del borde, en la línea hacia la bandera. Tu único objetivo: que la bola aterrice en la toalla. Da igual dónde acabe; aquí entrenas el bote, no el resultado. Tira 10 chips y apunta cuántos aterrizan en ella. Cuando superes 6 de 10, aleja la toalla o cambia de palo. Este ejercicio enseña la lección más importante del chipping: tú controlas dónde bota la bola, y el palo decide cuánto rueda después.

2. El aro (o el cubo). Coloca un aro pequeño, un cubo tumbado o un círculo de tees a distintas distancias y tira series de 5 bolas intentando que la bola aterrice dentro. Al variar la distancia en cada serie entrenas el ajuste fino del backswing, que es donde vive el tacto.

3. Los 18 hoyos de par 2. El clásico que nunca falla. Elige 9 o 18 posiciones distintas alrededor del green (variando distancia, lie y bandera) y juega cada una como un hoyo de par 2: chip más putt. Chip metido, hoyo en uno. Chip y un putt, par. Dos putts, bogey. Apunta tu resultado total y repítelo cada semana: es tu hándicap de juego corto, y verlo bajar engancha más que cualquier ejercicio aislado.

Ejercicios de pitching: la escalera de distancias

Entre 20 y 60 metros está la tierra de nadie del amateur: demasiado lejos para un chip, demasiado cerca para un swing completo. La solución no es adivinar cada vez, sino construir una escalera de distancias con tu wedge.

La escalera básica. Coloca objetivos (o elige referencias) a 20, 30, 40 y 50 metros. Con tu sand wedge, tira 3 bolas a cada distancia, subiendo la escalera de cerca a lejos. La clave técnica: controla la distancia con la longitud del backswing, no con la velocidad. Piensa en un reloj: manos a las 8 para el escalón corto, a las 9 para el medio, a las 10 para el largo, siempre con el mismo ritmo y la misma aceleración suave hacia el objetivo.

La escalera ciega. Cuando domines la básica, pide a la aleatoriedad que mande: tira a 30, luego a 50, luego a 20, luego a 40, sin repetir nunca distancia. Es más difícil y exactamente por eso funciona: en el campo cada pitch es distinto al anterior.

El juego de la horquilla. Elige una bandera y define una horquilla de éxito: bola que termina entre 0 y 3 metros del hoyo, un punto; dentro de 1,5 metros, tres puntos; fuera de la horquilla, cero. Diez bolas, apunta el total. Más de 12 puntos es un nivel que salva pares de verdad.

Si con el pitch sufres contactos gordos o finos, no insistas a ciegas: suele ser un problema de punto bajo del swing, y en /es/blog/golpes-gordos-y-finos-golf tienes los drills específicos para arreglarlo antes de volver a la escalera.

Ejercicios de búnker: la raya en la arena

El búnker es el golpe que más amateurs evitan practicar y, en consecuencia, el que más miedo da. Con un solo ejercicio bien hecho puedes cambiar esa relación para siempre.

La raya en la arena. Dibuja con el dedo o con el palo una raya recta en la arena, perpendicular a tu línea de objetivo. Colócate como para un golpe de búnker (cara abierta, stance estable) y haz swings intentando que el palo entre en la arena justo en la raya, levantando un billete de arena por delante. Sin bola. Diez swings mirando dónde golpea el palo: si entra siempre en la raya o justo detrás, tienes el golpe de búnker resuelto, porque en el búnker no golpeas la bola, golpeas la arena que la lleva.

La raya con bolas. Segundo paso: dibuja la raya y coloca 5 bolas sobre ella, separadas un palmo. Golpea una a una con la única intención de que el palo entre en la raya. Las bolas saldrán solas. Aquí es donde la mayoría descubre que la sacada de búnker es más fácil de lo que creía.

El par 2 de arena. Cierra con consecuencia: 5 bolas desde el búnker jugadas como hoyos de par 2 (sacada más putt). Apunta cuántos pares haces.

La técnica completa de colocación, cara abierta y situaciones especiales la tienes en /es/blog/como-salir-del-bunker-golf; estos ejercicios son la parte de entrenamiento de aquella guía.

Ejercicios de putt: el reloj y el pasillo de tees

De poco sirve dejar el chip a un metro y medio si luego fallas el putt. Estos dos ejercicios cubren las dos habilidades que eliminan golpes en el green: meter los putts cortos y no dejarse putts largos de vuelta.

El reloj. Coloca 8 bolas en círculo alrededor del hoyo, a un metro, como las horas de un reloj. Métalas todas seguidas. Si fallas una, vuelve a empezar. Cuando lo completes a un metro, pasa a metro y medio. Este ejercicio entrena a la vez el golpeo sólido en distancia corta y la presión, porque la última bola del reloj pesa mucho más que la primera. Pocas cosas transfieren tan directo a la tarjeta.

El pasillo de tees. Clava dos filas de tees formando un pasillo apenas más ancho que tu putter, apuntando a un hoyo a 2-3 metros. Tira putts pasando el putter por el pasillo sin tocar los tees. Feedback inmediato sobre la trayectoria del movimiento, sin pensar en mecánica.

El extra de velocidad: la escalera de putt. Desde el borde del green, tira putts consecutivos intentando que cada bola pase la anterior pero quede a menos de un palo de ella. Cinco o seis bolas en escalera perfecta es tacto de velocidad puro, la habilidad que mata los tres putts. La técnica completa del movimiento pendular y la lectura de caídas están en /es/blog/como-mejorar-el-putt-golf.

Juegos con puntuación: mide tu progreso semana a semana

Todo lo anterior mejora tu técnica; esto garantiza que sigas mejorando dentro de un mes. La regla es simple: lo que no se mide, no progresa. Elige tres pruebas fijas y repítelas cada semana en las mismas condiciones:

| Prueba | Formato | Apunta | | --- | --- | --- | | Par 2 de chipping | 9 posiciones variadas, chip más putts | Total de golpes (par 18) | | Horquilla de pitching | 10 bolas a una bandera a 30-40 metros | Puntos (0, 1 o 3 por bola) | | El reloj de putt | 8 putts de 1 metro alrededor del hoyo | Intentos hasta completarlo |

Apunta los resultados siempre en el mismo sitio y ponles fecha. En cuatro semanas tendrás una curva de progreso real, no una sensación. Cuando una prueba se te quede pequeña, sube la dificultad: posiciones más complicadas, banderas más lejanas, distancia de putt mayor.

Un consejo adicional: grábate de vez en cuando una serie de chips o de sacadas de búnker con el móvil. Con el análisis de vídeo de Break80 puedes comprobar en cámara lenta si las manos siguen adelantadas en el impacto o si el punto de entrada en la arena es consistente, que es justo lo que estos ejercicios intentan fijar. Dos revisiones al mes bastan para asegurarte de que automatizas el patrón correcto y no un vicio nuevo.

Plan de 4 semanas de juego corto (tabla de sesiones)

Para terminar, el plan completo. Dos sesiones semanales de unos 45 minutos; si solo puedes una, haz la sesión A y añade la prueba medida de la semana al final. El objetivo del plan no es hacer todos los ejercicios, sino repetir los mismos con dificultad creciente hasta que el progreso sea visible en las pruebas y, sobre todo, en el campo.

| Semana | Sesión A (45 min) | Sesión B (45 min) | Prueba de la semana | | --- | --- | --- | --- | | 1 | Toalla 15 min, escalera básica 15 min, reloj a 1 m 15 min | Raya en la arena sin bola 15 min, aro 15 min, pasillo de tees 15 min | Par 2 de chipping (anota tu base) | | 2 | Toalla a mayor distancia 10 min, escalera ciega 20 min, reloj a 1 m 15 min | Raya con bolas 15 min, horquilla de pitching 15 min, escalera de putt 15 min | Horquilla de pitching (anota tu base) | | 3 | 18 hoyos de par 2 completos 30 min, reloj a 1,5 m 15 min | Par 2 de arena 15 min, escalera ciega 15 min, pasillo más estrecho 15 min | El reloj (intentos hasta completar) | | 4 | Circuito completo: 4 estaciones de 10 min con puntuación en todas | Repite las tres pruebas seguidas y compara con la semana 1 | Las tres pruebas, misma condición |

Al acabar la semana 4, compara tus números con los de la semana 1 y juega una vuelta con un único objetivo estadístico: contar cuántas veces salvas el par (o el bogey, según tu nivel) cuando fallas el green. Ese porcentaje, llamado scrambling, es el termómetro final de todo este trabajo, y es también una de las palancas más directas para bajar el hándicap, como vimos en /es/blog/como-bajar-handicap-golf. Cuatro semanas de este plan no te darán un swing nuevo, pero te darán algo mejor: la tranquilidad de saber que, aunque el swing falle, la tarjeta tiene quien la salve.